Estudios que nos ayudan a entender bien qué está pasando antes de tomar cualquier decisión. Incluyen exámenes de imagen (como ecografía y radiografía) y de laboratorio (como análisis de sangre, citologías y biopsias). No siempre son necesarios todos, pero sí los suficientes para tener un diagnóstico claro: sin diagnóstico claro, no hay tratamiento correcto.
Agendar Consulta Especializada.
Encontraron algo sospechoso y necesitas confirmar qué es.
Tu mascota ya tiene diagnóstico y hay que ver hasta dónde llegó.
Estás iniciando un tratamiento y necesitas exámenes de control.